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"Más lento que el caballo del malo"

encontrado en un maletin de difuntos viernes cualquiera



No se pude ser más lento que el caballo del malo porque éste no es más que una mera entelequia de la ficción mal fabricada que convierte étnias equinas en distintivos de inclinaciones naturales animales, siempre dependientes de su amo y señor. Porque, sin miedo a la falacia, la conversión de una intención primera como es la distinción en tanto que persecución de un acto engañoso producto de una mercadotecnia simplista, no persigue más que el troquelado a placer de una primera hornada de mentes volubles y, las más de las veces, inocentes, para conseguir unos fines harto tramposos.


La problemática se resuelve en el preciso instante en que entra en la ecuación el factor tiempo, que a base de reiterar la mentira, ocasión tras ocasión, acaba consiguiendo el efecto contrario al deseado. La experiencia se cimienta, y la incapacidad de los jacos perseguidores de atrapar nunca a sus anteriores va conformando un universo demasiado inocente como para mantenerse entero por sí solo.

Aún así, no deja de resultar curioso que, ese principio de realidad, no halla superado a la tradición inicial, prevaleciendo más allá de los tiempos y llegando a formar parte sólida del imaginario colectivo del espectador. Muestra inequívoca, una vez más, que el ser humano en tanto que persona, es un animal de costumbres.

El mayor problema de todo esto, sea quizás la opinión del caballo, a quién nadie ha tenido aún la osadía de preguntar (probablemente, más por miedo que por vergüenza, aunque a saber...). Su encasillamiento, debe haber sido toda una carga, generación tras generación, lapidando cualquier posible atisbo de superación animal. Aunque, si bien se piensa, lo mismo ha acabado sacándole partido a su reputación, y ha optado por autoerigirse semental del establo. Porque alguna ventaja tiene que tener ser el más lento de toda la caballeriza. Digo.

Terror tridimensionado III: La Celda

encontrado en un maletin de difuntos cualquiera


"–¿Quién sois entonces? –replicó la prisionera–. ¿Alix, quizá, o Violante? La vista se me ha vuelto tan borrosa y débil que no distingo vuestro rostro. Pero quienquiera que seáis, si vuestro pecho es sensible a la más leve compasión, si no sois más cruel que los lobos y los tigres, apiadaos de mis sufrimientos. Sabéis que estoy muriendo por falta de alimento. Éste es el tercer día que mis labios han dejado de recibir comida alguna. ¿Me traéis algo? ¿O venís a anunciarme mi muerte, y el tiempo que me queda de agonía?"


Texto: Matthew G. Lewis, El Monje
Imagen: Higronauta

Terror tridimensionado II: La habitación

encontrado en un maletin de difuntos lunes cualquiera

Dream Room

"Tengo viva conciencia de la proximidad de un misterio, de una abrumadora Presencia. El mismo aire parece cargado de terror. Permanezco sentado, ofuscado, y me limito a prestar atención intensamente. Sigue sin producirse ruido alguno. La propia naturaleza parece haberse petrificado."

Texto: William Hope Hodgson, La casa en el confín de la tierra
Imágen: Higronauta

Terror tridimensionado I: La Alcantarilla

encontrado en un maletin de difuntos sábado cualquiera

Alcantarilla

"Instantáneamente se llenaron mis oídos de un fragor tumultuoso de aguas profundas y frias; el corazón me dio un vuelco y cayó en un pozo sin fondo, y me quedé sobrecogida de un terror sin forma ni figura. Extendí ciegamente una mano en la oscuridad para no caer, mientras, las piedras temblaban bajo mis pies, perdían consistencia y parecían hundirse."

Texto: Arthur Machen, Vinum Sabbati
Imagen: Higronauta

Contra todo pronóstico

encontrado en un maletin de difuntos lunes cualquiera

Contra todo pronóstico, nació. Nadie hubiera dado nada por su nacimiento, pero ya desde pequeña decidió revelarse contra el orden preestablecido. Era así y no se podía hacer más
.
Vivió su vida en contra de las pautas y normas sociales y nunca, que ella recordara, tuvo ningún problema. Fue feliz. Fue más feliz que ninguna de las personas que la rodeaban. Si quería hacer algo, lo hacía. La envidia corroía a sus congéneres, obstinados como estaban a reproducir en el más mínimo detalle las formas sociales.

Contra todo pronóstico, vivió su vida. Al límite. Al margen. Una vida pluscuamperfecta.

Pero no se puede ir siempre contra pronóstico. Y tal como estaba pronosticado, falleció. Como todo el mundo. Su corazón dejó de latir, al igual que cientos de miles de millones de seres.

Pero, contra todo pronóstico previo, resucitó.

Relatividad con textual

encontrado en un maletin de difuntos jueves cualquiera

typewriter

La velocidad en la escritura es irrelevante.

Párense a pensarlo.

Puedo haber tardado en escribir este texto cinco minutos.

Puedo haber tardado horas, escribiendo una palabra cada vez.

Puedo haber tardado días, meses o años, simplemente añadiendo una letra cada cierto periodo de tiempo.

El resultado es el mismo. El proceso de creación no.


Pero al final lo que perdura y prevalece sobre todo es

el texto

Yokai

encontrado en un maletin de difuntos viernes cualquiera

Yokai-Panellet

texto


Al doblar la esquina

encontrado en un maletin de difuntos cualquiera

Por Higronauta

Al doblar la esquina, se quedó completamente atónito. Sin aviso previo, y de una manera poco usual, la calle se acababa. Y no quiero decir con eso que se encontrara en una calle cortada o en un callejón sin salida. Simplemente, delante de sus pies, reinaba el más absoluto vacío. Tanta oscuridad le empezó a molestar los sentidos y estuvo a punto de caer al suelo bajo diagnóstico de perdida de conocimiento. Pero tuvo la suficiente fuerza como para dar un giro de ciento ochenta grados y volver, como pudo, por donde había venido.

Aún mareado, pero molesto por la falta de consideración por no avisar a la ciudadanía de la falta de todo al girar la esquina, se dirigió al cuartel más cercano de la Guardia Civil.

- Buenos días. Venía a presentar una denúncia.
- Usted dirá - le contestó aquel agente, pequeño y encorbado, que habitaba tras el mostrador.
- Quiero presentar una queja contra el ayuntamiento.
- ¿El motivo?
- La falta de señalización en las calles que desembocan a la nada.
- No es el primero que presenta esa denuncia. Hoy ya han venido una treintena de personas. Una de ellas, una mujer entrada en años, había perdido a su hija y a su perro, que han caido al vacío.
- ¿Y no piensan hacer nada para solucionarlo?
- Hacemos lo que podemos. Hemos enviado a cuatro técnicos a inspeccionar la zona, pero ninguno de ellos ha vuelto todavía.
- ¿Han pensado en advertirlo con una señal o un cartel?
- ¿Qué se cree que llevamos haciendo todo el día? Pero cada vez que alguien se acerca para señalizar la zona, el vacío los deja inconscientes y se los traga.
- ¿Y cómo es que más de una treintena de personas hemos podido sobrevivir a esa nada y plantarnos aquí para denunciar el hecho?
- Según el único observador que ha podido sobrevivir (ya que había tomado la precaución de estudiarlo todo desde una distancia prudencial y potentes prismáticos), las personas que "aquello" no absorve paracen tener una especie de enfermedad o déficit. Parece ser que nos hemos topado con un vacío algo sibarita.
- ¿Y que me dice de mí? ¿Cree usted que estoy enfermo o que represento alguna carencia o defecto?
- Así a simple vista no sabría que decirle. Pero, si fuera usted, me lo haría mirar. Por si a caso.



Dos días después a nuestro protagonista se le diagnosticó un cáncer de próstata terminal. Desolado, decidió saltar a aquél vacío, para ver qué tal estaba aquello. Pero éste, después de tragárselo, lo escupió fuera de sí con una violencia tal que fue a parar bajo las ruedas de un camión que circulaba a ochenta por hora tres calles más arriba.




Y es que, hasta la Nada discrimina...